Los hechos se produjeron a comienzos de abril, cuando el propietario de la finca sorprendió a las sospechosas mientras cargaban el fruto en una furgoneta. Al verse descubiertas, ambas huyeron del lugar y dejaron abandonados varios sacos con la mercancía, además de diversos capazos utilizados para la recolección.
Tras comprobar el alcance de lo ocurrido, el dueño de la explotación constató la sustracción de unos 3.000 kilogramos de naranjas de la variedad Lane Late, con un valor aproximado de 1.200 euros en el mercado.
La investigación fue asumida por el Equipo ROCA de Burriana, especializado en robos en el campo. Durante las pesquisas, los agentes averiguaron que las presuntas autoras recogían la fruta en la parte interior de la parcela para evitar ser vistas desde el exterior, ocultándose entre los árboles para dificultar la detección por parte de vigilantes y propietarios.
La actuación se desarrolló en colaboración con la Policía Nacional de Vila-real, lo que permitió identificar plenamente a las dos sospechosas y proceder finalmente a su detención por un presunto delito de hurto de cítricos. Las diligencias ya han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Nules.




