Menos ultraprocesados en los colegios: así cambian los menús escolares en Alicante

La nueva normativa estatal impulsa una alimentación más saludable en colegios, con más fruta, verdura, cereales integrales y educación nutricional.

Imagen genérica de frutas y verduras frescas en un comedor escolar.
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Imagen genérica de frutas y verduras frescas en un comedor escolar.

Los comedores escolares de Alicante incorporan menús más saludables, con menos ultraprocesados y más producto fresco, siguiendo la nueva normativa estatal vigente desde abril de 2026.

Los comedores escolares en Alicante afrontan una nueva etapa con menús más saludables, priorizando el producto fresco y reduciendo progresivamente los ultraprocesados. La normativa estatal, vigente desde el pasado 16 de abril de 2026, impulsa cambios en colegios públicos, concertados y privados para fomentar una alimentación más equilibrada, sostenible y basada en productos de temporada.
Esta transformación coincide con el Día Mundial de la Nutrición, que se celebra hoy, 28 de mayo. El nuevo marco legal, que desarrolla la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, busca aumentar el consumo de fruta, verdura y producto fresco, reducir fritos y precocinados, incorporar cereales integrales y reforzar la educación nutricional entre el alumnado.
Un ejemplo de esta evolución se encuentra en el colegio internacional ELIS Villamartín, en San Miguel de Salinas. El centro ya trabajaba previamente para ofrecer una alimentación escolar equilibrada, vinculada al producto fresco y de proximidad, priorizando ingredientes locales y ecológicos siempre que es posible. El objetivo es mejorar la calidad de los menús y su valor gastronómico.
La reducción de productos ultraprocesados y precocinados es otro cambio clave. El centro potencia técnicas culinarias como el horno, el vapor o la plancha, e incorpora más pasta y arroz integral. Se busca una alimentación diaria más saludable y variada, sin olvidar que el comedor escolar es un espacio de aprendizaje y convivencia.
La gestión de los comedores escolares se ha vuelto más compleja, especialmente con cocina propia y alumnado de diversas nacionalidades. En ELIS Villamartín, con estudiantes de más de 35 nacionalidades, la gestión incluye la atención a alergias, intolerancias y necesidades culturales o religiosas, requiriendo una coordinación constante para garantizar menús seguros y adecuados.

"En el día a día, el comedor escolar es un servicio muy dinámico que requiere planificación y adaptación constante. Trabajamos con productos frescos y menús equilibrados, pero cada jornada es diferente por la variedad de necesidades del alumnado. El objetivo es siempre el mismo: ofrecer comidas seguras, variadas y que los alumnos disfruten."

Rubén López · Jefe de cocina del colegio
La cocina propia permite elaborar los menús diariamente y adaptar el servicio a las necesidades del alumnado, reforzando el papel del comedor en el proyecto educativo.
Junto con los cambios en los menús, la educación nutricional se consolida como parte esencial. La normativa busca no solo mejorar la calidad de los alimentos, sino también formar a los niños en hábitos saludables desde edades tempranas.
El alumnado de ELIS Villamartín ha participado recientemente en actividades y charlas con profesionales de la nutrición infantil a través del proyecto educativo La Pandi, una asociación sin ánimo de lucro centrada en fomentar hábitos saludables y el consumo de fruta.

"La alimentación saludable también se educa. Es importante que los niños entiendan la relación entre bienestar, energía y hábitos alimenticios, siempre desde un enfoque positivo y adaptado a su edad."

Sole Pina · Directora de Infantil y Primaria del centro
La sostenibilidad es otro pilar fundamental. Además de apostar por productos frescos y de temporada, los centros incorporan medidas para reducir el desperdicio alimentario. ELIS Villamartín desarrolla programas de control y medidas para la reducción del desperdicio, conectando con las demandas sociales en materia de alimentación infantil y consumo responsable.
La evolución de los comedores escolares en Alicante refleja un cambio profundo en la alimentación infantil: más fruta y verdura, menos ultraprocesados, técnicas culinarias más saludables y una mayor conciencia del papel educativo del comedor.