El monumento, que presidirá la plaza del Ayuntamiento bajo el lema “Vuelvo a mi tierra”, tendrá unas dimensiones de 20x15 metros y será obra del taller de Baena Tandem. El artista José Luis Santos ha explicado que la intención es que el último verso de la canción “Un beso y una flor”, “lo que nos es querido siempre queda atrás”, no se cumpla del todo, ya que el recuerdo de Bravo y su música permanecen imborrables.
La falla propone una mirada al pasado, recordando las transformaciones sociales y tecnológicas de las últimas cinco décadas, desde los medios de transporte hasta las redes sociales, que han cambiado nuestra forma de vivir. Todo ello se reflejará con humor y nostalgia, utilizando la música como símbolo de esta metamorfosis.
Para la construcción del monumento se utilizarán materiales 100% ecológicos y energía solar. La madera, cola engrudo elaborado con harina de cereal, papel y cartón reciclado, Corcho neops (obtenido de residuos orgánicos) y pinturas y barnices vegetales no contaminantes serán los componentes principales.
Las seis escenas que recreará la falla incluirán referencias culturales como el incómodo Simca 1000 de Los Inhumanos, la cinta de casete con su famoso rebobinado con Bic, una Barbie Superstar celosa de Camilo Sesto, o una alusión al cantante de Xàtiva Bruno Lomas.
Por su parte, la falla infantil, diseñada por Ceballos& Sanabria, llevará por lema “El tiempo de Fallas”. Este monumento se organizará en torno al tiempo y los momentos falleros clave como la Crida, la Presentación, la Mascletà, la Plantà, los Pasacalles, la Ofrenda o la Cremà, mezclados con instantes cotidianos como disfrutar de una chocolatá y sus buñuelos de calabaza o bailar sin parar al son de la charanga.




