La movilización en Valencia ha superado el recorrido previsto, con la manifestación convocada en la plaza de San Agustín avanzando lentamente por la calle de la Paz. La Delegación del Gobierno español estima una participación de más de 20.000 personas, mientras que los sindicatos elevan la cifra hasta las 50.000.
Esta protesta representa la primera gran crisis política para el presidente de la Generalitat, y llega después de meses de negociaciones fallidas entre la Conselleria de Educación y los representantes de los trabajadores. Los sindicatos denuncian una falta de voluntad negociadora y acusan al gobierno de menospreciar las reivindicaciones del sector.
“"Basta ya: menos burocracia, menos ratios, más salario, más plantilla y más valenciano."
La huelga cuenta con el apoyo de sindicatos como STEPV, CCOO, UGT, CSIF y ANPE, además de entidades como Escola Valenciana, Fampa-València, la Confederación Gonzalo Anaya y el Sindicato de Estudiantes. Los convocantes afirman que el seguimiento en los centros educativos ha sido “histórico”, con porcentajes de adhesión entre el 85% y el 95%. Por el contrario, la Conselleria de Educación rebaja el seguimiento al 47,01% hasta las 13:00 horas, aunque muchos centros solo han contado con el personal de servicios mínimos.
Las demandas sindicales incluyen la reducción de ratios, el refuerzo de plantillas, sustituciones inmediatas de bajas, mejoras salariales y un aumento de la inversión en infraestructuras educativas. También reclaman garantías para el valenciano en el sistema educativo y una reducción de la carga burocrática de los docentes.
“"La situación es compleja, pero el gobierno mantiene los canales de diálogo abiertos y tratará de reanudar la negociación tan pronto como sea posible."
La propuesta de la Conselleria del pasado jueves, que incluía una subida salarial de 1.050 euros brutos anuales hasta 2029, ha sido calificada de “insuficiente” e “irrisoria” por los sindicatos. La consellera de Educación ha admitido que la situación es “compleja”, pero ha asegurado que el gobierno mantiene “los canales de diálogo abiertos” y que tratará de reanudar la negociación “tan pronto como sea posible”. Mientras tanto, la huelga continúa, y los sindicatos han anunciado más movilizaciones, encierros y piquetes informativos durante toda la semana para mantener la presión.




