La sentencia, redactada el mismo día del juicio y notificada el viernes 8 de mayo de 2026, declara que no hay pruebas suficientes para afirmar que los acusados mintieran de forma consciente cuando declararon sobre una asamblea celebrada el 20 de enero de 2019 en la Sociedad Cultural Casino de Torrevieja.
La vista oral se centró en la denuncia presentada por la expresidenta de la entidad, que acusaba a los socios de haber declarado falsamente sobre la presencia de ciertas personas en la mesa presidencial de una asamblea. Esta presencia era relevante en un proceso judicial anterior que dirimía la legalidad formal de un proceso electoral de la entidad.
La jueza concluye que las declaraciones no fueron tan claras como sostenía la acusación. Varios acusados dijeron que solo vieron a la expresidenta y a otra persona, que no conocían a otros individuos mencionados, o que no podían asegurar quién estaba en la mesa.
La sentencia subraya que no bastaba con demostrar que los acusados se equivocaron o recordaron mal, sino que había que probar que sabían la verdad y, aun así, dijeron lo contrario. Este punto no quedó demostrado, según el tribunal.
Este proceso judicial se enmarca en una división interna que ha afectado a la entidad en los últimos años, a raíz de la elección de la expresidenta en 2019 y los cuestionamientos sobre la legalidad del proceso electoral.




