El galardón, promovido por la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) y ONU-Hábitat, reconoce el proyecto en la categoría de adaptación al cambio climático y resiliencia urbana. El proyecto posibilitó la transformación de la zona de la Cantereria y la creación del Parque de las Mamás Belgas.
Este premio, uno de los más importantes en arquitectura, urbanismo y sostenibilidad, se entregó en Bakú (Azerbaiyán) durante el World Urban Forum 13 (WUF13). Miembros del equipo de arquitectos responsable, integrado por Rafa Mira, Sari Calatayud, Ana Sanchis y Sílvia Párraga, recogieron la distinción.
El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, valoró positivamente el galardón, destacando que es un orgullo para la ciudad y un reconocimiento al trabajo realizado para convertir una situación difícil en una oportunidad para construir una ciudad más segura y sostenible. Felicitó al equipo de arquitectos, a las administraciones colaboradoras y a la ciudadanía por las decisiones valientes.
El jurado internacional destacó que el Parque Inundable de las Mamás Belgas "transforma el riesgo de inundaciones en una oportunidad para el desarrollo ecológico y la creación de un espacio público resiliente". También resaltó su capacidad para gestionar inundaciones periódicas y proteger la vida urbana.
El proyecto de Ontinyent se ha impuesto a candidaturas internacionales de Marruecos, México y los Estados Unidos, entre más de cien proyectos de 30 países. Este galardón se suma a otros reconocimientos europeos por la regeneración urbana y adaptación climática.




