El objetivo de este plan estratégico es lograr un conocimiento profundo del monumento para planificar su conservación, investigación, restauración y futura puesta en valor.
Un Plan Director es una herramienta fundamental para intervenir en un Bien de Interés Cultural. Antes de cualquier actuación material, establece un conocimiento integral del monumento a través de estudios históricos, arqueológicos, arquitectónicos y constructivos. A partir de estos trabajos, se definen las prioridades de intervención, se programan las actuaciones por fases, se estiman las inversiones necesarias y se proponen los usos futuros compatibles con la conservación del bien.
En el caso del castillo de Borró, la fortaleza situada sobre la peña del Borró e integrada en el sistema defensivo medieval de la Safor, este documento es especialmente necesario. La fortaleza conserva importantes restos de murallas, torres y aljibes, a pesar de presentar un avanzado estado de deterioro por décadas sin intervenciones de conservación.
El Plan Director permitirá documentar el conjunto, estudiar su evolución histórica, analizar el estado de conservación y definir las actuaciones necesarias para garantizar su estabilidad y recuperación, así como establecer las bases para su gestión, investigación y difusión a la ciudadanía.
Jordi Puig, alcalde y concejal de Patrimonio, ha explicado que los trabajos centrales se han iniciado con una primera visita de prospección y reconocimiento sobre el terreno, que servirá de base para los estudios posteriores y para la elaboración del documento definitivo.
La redacción del Plan Director cuenta con el apoyo de la convocatoria de ayudas de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades, destinada a la redacción de planes directores de bienes del patrimonio cultural. La ayuda asciende a 19.829,48 € y el Ayuntamiento aporta 4.958 €.




