Cullera celebra la Aurora de San Antonio, uno de los actos más emotivos de sus fiestas

La imagen de la Virgen de la Encarnación, conocida como «la Moreneta», será trasladada al mar al amanecer antes de la tradicional subida al santuario.

Imagen de la procesión de la Aurora de San Antonio en una playa valenciana al amanecer.
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Imagen de la procesión de la Aurora de San Antonio en una playa valenciana al amanecer.

La ciudad de Cullera se adentra en la recta final de sus fiestas mayores con la celebración de la emotiva Aurora de San Antonio, un acto que condensa la tradición marinera y la devoción popular.

La madrugada del domingo, a partir de las cinco de la mañana, tendrá lugar el tradicional rosario de la Aurora de San Antonio. Esta cita, cargada de simbolismo, congrega cada año a miles de vecinos y visitantes, destacando su carácter colectivo y su profunda raíz en la identidad local.
La imagen de la Virgen de la Encarnación, popularmente conocida como «la Moreneta», será trasladada desde la parroquia de los Santos Juanes hasta el barrio marítimo de San Antonio. A hombros de los portadores de la Aurora, recorrerá las calles en una procesión marcada por el silencio, la emoción y los altares que vecinos y comisiones falleras instalan a lo largo del itinerario.
El momento culminante llegará con la llegada al mar. Allí, coincidiendo con el amanecer, la patrona será paseada por la orilla en un gesto que simboliza la protección sobre marineros y pescadores, en una escena que fusiona tradición, fe y paisaje. La Aurora constituye uno de los actos más representativos de las fiestas patronales de Cullera, una celebración declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial.
Además del componente religioso, la noche previa se vive como una auténtica vigilia popular en la playa de San Antonio, donde vecinos y visitantes aguardan la llegada de la Virgen entre hogueras, encuentros y convivencia, reforzando el carácter colectivo de una tradición que ha sabido mantenerse viva generación tras generación.
Tras la intensidad de la Aurora, el fin de semana culminará con otro de los momentos más significativos del calendario festivo: la «pujà» de la imagen de la Moreneta al santuario del castillo de Cullera, que pondrá el broche final a las fiestas mayores. Este acto, que cierra el ciclo iniciado ocho días antes con la «baixà», consiste en el regreso de la patrona a su templo situado junto al castillo, en lo alto de la montaña.
La subida simboliza la despedida de la Virgen tras su estancia en la ciudad y la renovación del vínculo entre el pueblo y su patrona, en una tradición documentada desde hace siglos dentro de las celebraciones en honor a la Mare de Déu del Castell. Con la «pujà», Cullera despide sus fiestas mayores hasta el próximo año, cerrando una semana en la que devoción, historia y participación ciudadana vuelven a situar a la localidad como uno de los referentes festivos de la Comunitat Valenciana.