Con la filosofía de crecimiento lento pero firme de un olivo, llega el Olivera Fest a Els Ibarsos. Esta nueva propuesta cultural busca demostrar que la música independiente puede encontrar su espacio fuera de los circuitos urbanos y de los grandes festivales. La primera edición se celebrará el 25 de julio en la Plaza Mayor de Els Ibarsos, en Castellón, con las actuaciones de Santi Campos (20:00 h), Reina Vudú (21:30 h) y The Clitorians DJs (23:00 h). La entrada será gratuita.
El Ayuntamiento de la Serra d’en Galceran impulsa este proyecto con la voluntad de abrir un espacio propio para la música emergente y los artistas de la provincia. Según explica Belinda Edo Tena, Agente de Empleo y Desarrollo Local del consistorio, la idea ha podido materializarse gracias al programa Diputació a Escena. «Los pueblos pequeños también queremos acceder a propuestas culturales diferentes y convertirnos en escenarios donde ocurran cosas interesantes», señala Edo, resumiendo el espíritu del festival: llevar al pueblo aquello que a menudo queda reservado a las ciudades.
El Olivera Fest no pretende ser un macrofestival, sino ofrecer una experiencia de proximidad, con menos volumen y más sentido. Su fuerza reside en el entorno y la posibilidad de vivir la música en un espacio cotidiano. «No buscamos organizar un macrofestival; al contrario, queremos transmitir el valor de la proximidad, del entorno y de las experiencias auténticas», explica Belinda Edo. La primera edición será modesta en cantidad, pero no en calidad ni intención, pensada para que artistas emergentes encuentren un escenario alternativo.
La Plaza Mayor de Els Ibarsos, como espacio de encuentro y memoria compartida, se convierte en un escenario simbólico. El festival busca que la música dialogue con el territorio, animando a los asistentes a descubrir el municipio, su entorno natural, la gastronomía y los recursos turísticos. Para el Ayuntamiento de la Serra d’en Galceran, la cultura es una herramienta de desarrollo local que puede atraer visitantes y generar movimiento económico en los municipios de interior.
El cartel, con Santi Campos, Reina Vudú y The Clitorians DJs, responde a la apuesta por la música independiente y los proyectos con voz propia. «Contar con artistas como estos encajan perfectamente con el espíritu del festival», apunta Belinda Edo. El festival quiere ir incorporando con el tiempo otros nombres de la escena castellonense, como Nube Naranja, Anna Millo, Línea Maginot, Chica Medusa, Toni Porcar, Back to the Hills, o Annacrusa, reforzando el sentido del proyecto como puerta abierta a nuevos descubrimientos musicales.
La primera edición del Olivera Fest llega con la consigna de crecer sin perder la esencia, sentando las bases de un proyecto coherente y arraigado al pueblo. «Nuestro objetivo es hacerlo bien», afirma Belinda Edo. En un panorama donde muchos festivales compiten por dimensiones, el Olivera Fest reivindica otra escala: la experiencia próxima, los artistas que encuentran un lugar para su trabajo y un pueblo que participa activamente en la vida cultural. Esta edición será una prueba para medir la respuesta del público y la capacidad de consolidación, y una declaración de que los pueblos de interior también pueden generar cultura contemporánea.
El Olivera Fest también quiere tener una dimensión que vaya más allá del escenario, contribuyendo a dar visibilidad a los alojamientos rurales, restaurantes y recursos turísticos del municipio. La cultura se entiende como una oportunidad para activar dinámicas en los pueblos de interior, generando relato y vínculo con el territorio. El nombre del festival, que remite a la tierra, al tiempo lento y a la identidad mediterránea, busca construir una propuesta arraigada a su propio paisaje.
El 25 de julio, Els Ibarsos vivirán la primera edición de un festival que llega con discreción pero con una idea definida: ser un punto de encuentro entre la música emergente de Castellón, el público curioso y un municipio que mira hacia el futuro. Santi Campos, Reina Vudú y The Clitorians DJs pondrán sonido a un proyecto que comienza con voluntad de continuidad y fiel a su origen, demostrando que la música también puede arraigar en los pueblos.




