El evento náutico, celebrado durante cuatro jornadas, ha destacado por su alta afluencia de público, la proyección internacional y la seguridad. El gasto medio por persona y día se ha situado en 30 euros, una cifra que refleja el efecto positivo del festival en sectores como la hostelería, el comercio y los servicios.
“"Esta edición confirma la consolidación del evento y subraya que Escala a Castelló es también una celebración de la identidad marinera de la ciudad."
La dimensión internacional ha sido uno de los rasgos más destacados, reforzada por la Vía Mediterránea, una alianza que une los eventos marineros de Castelló, Sète y La Spezia. El Ayuntamiento continúa trabajando con estas ciudades para lograr el reconocimiento de esta iniciativa por parte de la UNESCO, un paso que supondría un hito para la ciudad y su Grao.
El coordinador de Escala a Castelló, Fernando Viota, ha puesto el foco en la implicación del Grao y en la respuesta tanto de la ciudadanía como de las tripulaciones. Muchos capitanes han expresado su deseo de regresar en futuras ediciones, y la organización ya trabaja en la décima edición, que se prevé como un gran año para el festival.
En materia de seguridad, Luis Oria, jefe de Seguridad de la Autoridad Portuaria, ha asegurado que esta ha sido la edición con menos incidencias desde la creación del evento. La normalidad ha marcado el desarrollo de todas las jornadas gracias a un amplio dispositivo coordinado que ha garantizado la seguridad de visitantes, tripulaciones y embarcaciones.
La programación ha incluido la recreación de una batalla naval entre el bergantín Phoenix y el brick Grace, la apertura al público de once embarcaciones y una amplia oferta de actividades marineras y familiares, como el desfile marinero, el mercado marinero y un bocadillo gigante de sepia de más de 200 metros.




