El encuentro, organizado por la Federación Española de Municipios y Provincias y la Fundación Pluralismo y Convivencia, ha servido para analizar experiencias municipales en la gestión de la pluralidad de creencias. Durante la sesión, se ha expuesto el modelo desarrollado en Castelló, que se articula a través de la Mesa Interreligiosa de la ciudad.
Según se ha explicado en la ponencia, la diversidad religiosa es una realidad cotidiana que requiere acciones para fomentar la convivencia. La Mesa Interreligiosa, constituida formalmente en 2012, es el resultado de un proceso de trabajo iniciado años atrás para integrar a las diferentes comunidades de fe en la vida municipal.
“"La constitución de la Mesa Interreligiosa de Castelló no fue un punto de partida, fue un punto de llegada. Fue la culminación institucional de un trabajo que ya se venía haciendo desde 2006."
Actualmente, este órgano de diálogo integra a veinticuatro entidades religiosas de diversas confesiones, incluyendo católicos, ortodoxos, comunidades evangélicas, budistas y musulmanes, entre otras. Los objetivos principales de esta iniciativa son aprovechar el potencial participativo de las comunidades, prevenir conflictos mediante el reconocimiento mutuo y corresponsabilizar a las entidades en la construcción de un espacio intercultural.




