Hace una década, la Generalitat Valenciana realizó un análisis exhaustivo del estado de las playas y determinó que 70 de estas se encontraban en riesgo de regresión. Hoy, la Conselleria de Medio Ambiente denuncia que el gobierno español, responsable de las intervenciones en la franja costera, solo ha llevado a cabo 22 proyectos, de los cuales una docena todavía están en marcha.
Entre los proyectos en curso se encuentran las regeneraciones de las playas del Marenyet y el Estany en Cullera, la vecina de la Goleta en Tavernes de la Valldigna, y la construcción de los cauces de la desembocadura del Belcaire en Moncofa. Sin embargo, quedan 48 proyectos por ejecutar, incluyendo obras de protección en la playa Morro de Gos de Orpesa, la prolongación de los diques para canalizar la gola del Rei en El Perelló, y la construcción de un espigón entre la playa de les Marines y la Nova de Dénia.
Según un informe elaborado por la administración autonómica, en los últimos diez años, el ministerio ha impulsado seis proyectos en la franja comprendida entre Sagunto y Castellón (tres en Almassora, dos en Almenara y uno en Nules). Más al sur, en el litoral entre Valencia y Dénia, se han impulsado dos proyectos en Dénia, así como uno en Valencia y otro entre Gandia y Oliva.
“"Hay lugares donde la situación es angustiosa, donde hay edificios en peligro. En Cabanes ya hay unas viviendas que ya tienen la orden de desalojo. En Guardamar del Segura pasa lo mismo. La planificación ha quedado obsoleta, porque la regresión ha continuado avanzando y hay lugares donde la intervención prevista ya no sería suficiente."
La Conselleria ha identificado cinco localidades con necesidad urgente de intervención: Almassora, Nules, Moncofa, Tavernes de la Valldigna y Dénia, donde las playas corren un riesgo elevado de desaparecer. La urgencia de estas acciones es cada vez mayor, ya que la regresión costera continúa avanzando.




