La Cáritas Interparroquial de Vila-real ha presentado este viernes la Memoria Anual correspondiente al ejercicio 2025. El documento pone de manifiesto la labor de acompañamiento y apoyo a las personas y familias en situación de vulnerabilidad. El acto contó con las intervenciones del consiliario, mosén Javier Aparici; del presidente de la entidad, Enrique Cortés; y del concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Vila-real, Toni Marín.
El concejal Toni Marín puso en valor la tarea de los voluntarios y responsables de Cáritas, destacando la importancia de la colaboración entre las administraciones públicas y el tejido asociativo. Por su parte, mosén Javier Aparici enmarcó la presentación en la Semana de la Caridad, recordando que «detrás de cada cifra hay personas concretas, familias, dificultades, luchas y esperanzas». También incidió en el lema de este año, «Elige amar, elige comunidad», como invitación a construir una sociedad más comprometida.
Durante 2025, Cáritas prestó ayuda alimentaria a 311 familias, que agrupaban a 773 personas de diferentes nacionalidades. Esta cifra representa una reducción de 105 familias respecto al año anterior, un descenso del 25,25%. El presidente, Enrique Cortés, destacó la implantación progresiva de las tarjetas monedero, una herramienta que permite avanzar hacia modelos de atención que refuercen la autonomía y la dignidad. El importe gestionado a través de este sistema ascendió a 12.000 euros.
Marín remarcó el hecho de que 105 familias hayan dejado de necesitar la ayuda, un dato que evidencia la efectividad del trabajo de inclusión social. También felicitó a Cáritas por la iniciativa de las tarjetas monedero. Cortés subrayó la importancia del trabajo coordinado con la Concejalía de Servicios Sociales, así como con otras entidades como Cáritas Diocesana, la Conferencia de San Vicente de Paúl y Cruz Roja.




