Esta reorganización, que gestiona la empresa Autos Mediterráneo, preveía una aportación anual de la Generalitat de 1.853.830 euros para compensar las pérdidas del servicio público. Además, incluía modificaciones en los recorridos y las frecuencias para optimizar las rutas y reducir los tiempos de trayecto.
Entre las novedades más destacadas, la ruta 1 (Castellón-Vinaròs) debía reducir diez minutos el trayecto eliminando paradas en Benicàssim, Oropesa, la Ribera de Cabanes y Peñíscola. La ruta 2, que une Castellón y Oropesa en período escolar, también suprimiría paradas en Torreblanca y la Ribera de Cabanes, aunque estos servicios continúan operativos.
Las rutas 3 y 4, entre Castellón y Benicàssim, mejorarían la frecuencia y adaptarían el recorrido costero por la futura extensión del TRAM desde el Grao. También se iba a crear una nueva ruta 5 por la CV-149 y las urbanizaciones. La reorganización también fusionaría en una única ruta 6 los servicios entre Torreblanca y Alcalà de Xivert con destino a Torrenostra y Alcossebre, conectando estos cuatro núcleos residenciales durante todo el año.
Finalmente, la línea que enlaza con el aeropuerto se dividiría en dos ramales: uno desde Torreblanca y otro desde Cabanes. Sin embargo, todos estos cambios están pendientes de que la Generalitat active oficialmente la reestructuración aprobada hace doce meses.
“"El nuevo modelo aspiraba a alcanzar los 939.000 pasajeros anuales y generar cerca de 1,3 millones de euros en ingresos por venta de billetes, cantidad que se sumaría a la aportación autonómica para cubrir los 3,1 millones de coste total del servicio."
Fuentes de la empresa concesionaria, Autos Mediterráneo, han manifestado desconocer cuándo entrarán en vigor las modificaciones previstas. La compañía mantiene actualizada diariamente en su página web toda la información sobre horarios e itinerarios de las líneas de autobús que gestiona.
Este retraso no es un caso aislado. Una situación similar se produjo con la línea entre Castellón y l'Alcora, cuyo nuevo contrato con la empresa Autobuses Furió entró en vigor en marzo del año pasado, varios meses después de su adjudicación y una vez concluidas las obras de mantenimiento y mejora estructural de la carretera CV-190.




