El pleno ordinario de Rafa Carrió como alcalde de Dénia ha comenzado con contratiempos técnicos. Los micrófonos presentaron acoples, emitiendo un estridente pitido que recordaba al sonido de una cigarra. Con temple y paciencia, el alcalde ha gestionado la situación hasta que la megafonía se ha estabilizado, saliendo airoso de este contratiempo tecnológico. La sesión ha sido muy breve, con una duración de tan solo 19 minutos.
Durante el pleno, se ha tomado conocimiento de la renuncia al acta de concejal de Vicent Grimalt, quien ha ocupado la alcaldía durante los últimos 11 años. Aunque el punto era tomar nota de la dimisión, se ha realizado una votación sorprendente donde todos los presentes han dado su 'sí'. La siguiente en la lista, Raquel Martín, ha declinado entrar como concejala por motivos personales, abriendo paso a Juan Sapena, quien ya formó parte de la corporación en la legislatura anterior.
La oposición no ha apretado a Carrió en este primer encuentro. El PP ha planteado algunas preguntas relativas a deficiencias urbanísticas, pero en general, la sesión se ha desarrollado en un ambiente tranquilo. El único incidente destacado ha sido el problema con la megafonía, que ha puesto a prueba la serenidad del nuevo alcalde.




