Un amplio piquete informativo del profesorado ha cortado de forma alternativa la entrada y la salida de Dénia por la avenida de València, el principal acceso a la ciudad. Varios automóviles han tenido que detenerse, provocando retenciones. Algunos conductores han hecho sonar sus bocinas, y una conductora ha animado a los manifestantes.
Este ha sido el primer gran acto de la huelga del colectivo docente, que ha comenzado este lunes. La movilización no solo busca vaciar las aulas de forma sostenida al final de este curso, sino también trastocar la vida cotidiana de los municipios para hacer patentes las reivindicaciones del profesorado ante la Conselleria de Educación.
El primer día de huelga ha sido frenético en toda la Marina Alta, con piquetes informativos en la mayoría de las localidades, tanto en institutos como en colegios. En los IES han comenzado a partir de las 7:45 horas. En poblaciones con un solo centro, como Ondara, Teulada, Benissa, Gata, Xaló, Orba, Pego y Pedreguer, se han producido las mayores concentraciones. En Xaló, un gran ataúd de cartón simbolizaba el óbito de la educación pública.
En Calp y Xàbia, los piquetes se han repartido entre los dos institutos. En Dénia, con tres centros de secundaria, el IES Sorts de la Mar ha realizado su propio piquete, mientras que la docencia del IES Chabàs se ha dirigido al Maria Ibars y la de los colegios al Chabàs. Después, a partir de las 8:45 horas, se han producido piquetes en los colegios públicos de toda la comarca.
En Dénia, el principal epicentro ha sido el colegio Llebeig, momento en que se ha cortado la avenida de València. Después, el profesorado ha acudido hasta la plaza Jaume I, donde también se han manifestado, interrumpiendo una vez más el tránsito en ese enclave vital para la circulación de la población en las primeras horas de la mañana de un día laborable. Posteriormente, los docentes tenían previsto marchar a la manifestación de Alicante.
Los sindicatos han advertido que los piquetes son únicamente para hacer ver que no secundar la huelga es un acto insolidario para el grueso del colectivo educativo. Sin embargo, no han impedido en ningún momento la entrada a los centros de trabajo para aquellos profesionales que han decidido seguir con su actividad laboral.




