El documental budista 'El Camino del Peregrino' llena el cine Jayan de Xàbia

La proyección, que narra el viaje espiritual del Lama Rinchen Gyaltsen, concluyó con un coloquio y un reconocimiento a los profesionales sanitarios.

Imagen genérica de una sala de cine llena de gente durante la proyección de un documental.
IA

Imagen genérica de una sala de cine llena de gente durante la proyección de un documental.

El cine Jayan de Xàbia registró un aforo completo para el estreno del documental El Camino del Peregrino, una producción de la Fundación Sakya de Pedreguer que explora el viaje espiritual por India y Nepal.

La cinta, dirigida por Francisco Cauterucci, narra el periplo espiritual y físico del Lama Rinchen Gyaltsen y cuatro de sus discípulos por los lugares más significativos del budismo. Este audiovisual sumerge al espectador en un recorrido por templos, monasterios y la vida cotidiana a orillas del Ganges.
El documental captura momentos de profunda trascendencia, como el proceso por el cual los cuatro acompañantes deciden ordenarse monjes budistas. Asimismo, refleja el nombramiento del Lama Rinchen Gyaltsen como Khenpo, un rango equivalente a doctor en filosofía budista, que asumió con la humildad característica de esta tradición.

"El cine Jayan es un espacio de encuentro comunitario y una herramienta para cuestionarnos y reconocernos en las historias de otros."

Elena Català · Responsable del cine Jayan y jefa del servicio de Salud Mental en Dénia
Tras la proyección, se celebró un coloquio con los protagonistas y las responsables de la sala, Elena y Elisa Català Ortuño. Durante el acto, el Lama Rinchen entregó a Elena Català un thangka o tela sagrada del Buda de la Medicina, como gesto de reconocimiento a los profesionales sanitarios.
Elena Català destacó la importancia del cine Jayan como espacio de encuentro y agradeció la colaboración reciente de la Fundación Sakya con la unidad de Salud Mental de Dénia, donde realizaron una jornada de meditación para el autocuidado de los cuidadores. La crónica del documental concluye en la sede de la Fundación Sakya en Pedreguer, un centro que se ha consolidado como referente espiritual en la Marina Alta desde su inauguración en 2006.