La operación policial se inició a raíz de informaciones que apuntaban a la existencia de un cultivo ilegal en una vivienda unifamiliar situada en una partida rural de Dénia, en la costa alicantina. Los agentes de la Policía Judicial de la comisaría local comprobaron que el inmueble estaba alquilado desde hacía tres años a un individuo que había presentado un documento de identidad falso.
Durante la investigación, se detectó un consumo eléctrico inusual en la propiedad, un indicador característico de este tipo de plantaciones ilegales. Esta anomalía reforzó las sospechas de los investigadores, quienes procedieron a realizar un registro de la vivienda.
En el registro, los agentes descubrieron una plantación de marihuana a gran escala, con toda la infraestructura necesaria para su cultivo. Se confiscaron un total de 30,70 kilogramos de cogollos de marihuana, de los cuales tres kilogramos estaban envasados al vacío y escondidos en un falso techo de la planta superior. Además, se encontraron 79 plantas en plena producción en una construcción anexa.
Los agentes también verificaron que la instalación eléctrica de la propiedad estaba conectada de forma fraudulenta a la red general. Durante la actuación, uno de los detenidos intentó ocultar su verdadera identidad, pero los investigadores lograron identificarlo y confirmar que tenía una orden europea de detención y entrega en vigor, emitida por Lituania.
Los dos hombres, de 34 y 56 años, están acusados de tráfico de drogas, defraudación de fluido eléctrico y pertenencia a grupo criminal. El detenido con la reclamación internacional fue puesto a disposición del juzgado competente de la Audiencia Nacional, mientras que el otro arrestado pasó a disposición de los juzgados de instrucción de Dénia.




