La startup Gravity Wave, dedicada a la recogida y transformación de plástico marino, ha organizado esta misión con motivo del Día Mundial de los Océanos, que se celebra el próximo 8 de junio. La acción pretende retirar una cantidad significativa de desechos acumulados durante décadas.
La iniciativa no solo se centrará en la retirada de plásticos y redes fantasma, sino que también incluirá la manipulación y documentación de artefactos históricos, como cañones hundidos. Para esta tarea especializada, se ha previsto la participación de arqueólogos submarinos profesionales que garantizarán el tratamiento adecuado del patrimonio sumergido.
Los equipos de buceo se enfrentarán a un ecosistema de residuos que incluyen redes de pesca abandonadas, envases de todo tipo y objetos metálicos antiguos. Además, se liberarán especies marinas atrapadas en las redes, con el apoyo de biólogos marinos integrados en la operación.
En esta ambiciosa operación colaborarán pescadores locales, buceadores profesionales, científicos, biólogos marinos y ciudadanos voluntarios. Gravity Wave, que transforma el plástico extraído del mar en materia prima, destaca que esta acción pone el foco en la contaminación plástica marina, uno de los grandes retos ambientales actuales.
La compañía ha advertido que más del 70% del plástico oceánico termina en el fondo marino, y que las redes fantasma son una causa principal de mortalidad en la fauna marina. El Mediterráneo es uno de los mares más contaminados del mundo por plástico. La acción cuenta con la colaboración de B100, Visa, el Ayuntamiento de Calp, la Cofradía de pescadores de Calpe, el Centro de buceo Dive & Dive y el IMEDMAR.




