La actuación policial comenzó con la inspección de este bar, donde se descubrió un almacén anexo. En el interior se ocultaban diversos productos con precintos y envases de seguridad, cuyo origen lícito no pudo ser acreditado por el encargado del local.
Continuando con el registro de la nave donde se ubicaba el bar, los agentes encontraron también un salón de belleza que operaba sin ninguna licencia de apertura. Asimismo, se descubrió un taller ilegal dedicado a la reparación de automóviles, algunos de los cuales no tenían placas de matrícula.
Por todos estos hechos, se ha investigado a un hombre de 44 años al que se le imputa un delito de receptación. Además, se han cursado diferentes denuncias administrativas por las actividades comerciales no declaradas y reglamentadas que se llevaban a cabo en el salón de belleza y el taller ilegales.




