La CV-370 abre su tronco principal entre Manises y Riba-roja de Túria

La Diputación de Valencia ha abierto al tráfico el tramo principal de la CV-370, mejorando la seguridad y fluidez entre Manises y Riba-roja de Túria.

Imagen genérica de una carretera desdoblada con tráfico fluido y paisaje mediterráneo.
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Imagen genérica de una carretera desdoblada con tráfico fluido y paisaje mediterráneo.

La Diputación de Valencia ha abierto al tráfico el tronco principal de la carretera CV-370, en el tramo que une Manises y Riba-roja de Túria, como parte de las obras de desdoblamiento para aumentar la seguridad vial y mejorar la capacidad de una de las conexiones con mayor intensidad de tráfico del entorno metropolitano.

La responsable provincial de Carreteras y vicepresidenta segunda de la Diputación ha explicado que esta apertura técnica permite la circulación por el eje principal de la nueva plataforma, lo que generará una mejora inmediata en la fluidez del tráfico. Los trabajos finales continúan antes de la culminación total de la obra.

"Se trata de una apertura de técnica para habilitar la circulación por el eje principal de la nueva plataforma. Esto generará una mejora inmediata en la fluidez del tráfico mientras continúan los últimos trabajos antes de culminar la obra en su totalidad."

la responsable provincial de Carreteras
Una vez finalice definitivamente esta actuación, la Diputación estudiará solicitar la cesión de la titularidad de la vía a la Generalitat. La prioridad de la Diputación es concentrar esfuerzos e inversiones en carreteras secundarias y comarcales que vertebran el territorio y prestan servicio directo a los municipios más pequeños.
Actualmente, la prioridad es que Red Eléctrica retire las torres eléctricas de alta tensión de la zona para poder rematar los trabajos de mejora de la seguridad de una vía que registra el paso de más de 20.000 vehículos cada día.
La obra, de gran envergadura, se ha dividido en cuatro fases. Esta cuarta y última fase, con un presupuesto de 12,5 millones de euros, consiste en la duplicación de la calzada con control total de accesos, segregando el tráfico vecinal y el de paso mediante vías de servicio. Para el acceso a las urbanizaciones Montemayor, el Collado y la Presa, se han construido dos glorietas unidas por una nueva estructura bajo la cual discurre el tronco principal de la vía.
La mejora de la seguridad vial se refuerza con la construcción de una vía ciclopeatonal, que continúa el tramo ya ejecutado de las tres primeras fases. También se prevén actuaciones de restauración paisajística con plantación de árboles y arbustos, instalación de pantallas acústicas y ejecución de pasos de fauna. Las obras se completan con drenaje, urbanización, reubicación de paradas de autobuses, redes de alumbrado, señalización, sistemas de contención y reposición de servicios afectados, como el desvío de la conducción de agua potable.