La decisión municipal llega tras la recepción de numerosas quejas vecinales y de empresas del entorno, que denunciaban problemas en el desarrollo de su actividad cotidiana. Según fuentes municipales, la actuación se ha basado en informes elaborados por técnicos de la administración local, el área de Sanidad y la Policía Local.
Entre las irregularidades señaladas, el consistorio destaca que la estructura del edificio no está preparada para el almacenamiento y paletización que se realiza en las instalaciones. Además, se han abierto expedientes desde la Dirección General de Salud Pública de la Generalitat Valenciana y desde el área municipal de Servicios Sociales para identificar a las familias atendidas.
El gobierno local afirma que ha intentado mantener reuniones con los responsables del proyecto para regularizar la situación, pero asegura que no se ha facilitado la documentación necesaria sobre las personas usuarias. El consistorio mantiene su disposición al diálogo, siempre que se cumpla la normativa vigente.
Finalmente, el Ayuntamiento de Alfafar ha defendido su modelo de atención social, basado en la legislación valenciana que apuesta por eliminar las llamadas 'colas del hambre' y priorizar una atención individualizada y profesionalizada a través de los servicios públicos.




