Los tres condenados, dos hombres y una mujer, conocieron a la víctima durante las Fallas de 2024 y, tras varias horas de fiesta, lo trasladaron a su piso de Manises (Horta Sud). Allí lo torturaron durante más de cincuenta minutos con el objetivo de sustraerle 126.000 euros que sabían que poseía.
La sentencia impone veintiún años de prisión a uno de los hombres por asesinato y robo, con agravantes de abuso de superioridad y reincidencia, y atenuante de drogadicción. Se le impone también la expulsión del país. Al segundo condenado se le imponen veintisiete años y cuatro meses de prisión por ambos delitos. La mujer, a la que se le reconoce confesión, cumplirá 16 años y tres meses. Los tres deberán indemnizar al hermano de la víctima con 15.000 euros.
Los hechos ocurrieron el 19 de marzo, cuando los acusados intentaron obtener las claves bancarias de la víctima suministrándole sustancias. Ante sus gritos, le propinaron golpes y patadas, provocándole fractura de costillas y hemorragias, y le introdujeron trapos en la boca, causándole la muerte por asfixia. La sentencia describe la agresión como "despiadada" y "totalmente innecesaria".
Aunque los acusados negaron participación activa, afirmando ser "meros espectadores", el jurado considera probada su autoría y la causa de la muerte. Se llevaron el móvil y las tarjetas bancarias, pero no lograron el dinero. La mujer avisó a la Policía Local al día siguiente.
Mensajes de audio reproducidos durante el juicio recogen el inicio de la agresión y los gritos de la víctima, así como las exigencias de la mujer y de uno de los hombres para obtener las claves y el PIN bancario.




