Albal prevé aprobar el presupuesto de 2026 en el pleno de mayo

El Ayuntamiento de Albal tiene previsto aprobar su presupuesto municipal de 2026 en el pleno ordinario de mayo, tras cinco meses con las cuentas prorrogadas.

Fachada del ayuntamiento de Albal con balcones y barandillas de hierro, bañada por la luz del sol de la tarde.
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Fachada del ayuntamiento de Albal con balcones y barandillas de hierro, bañada por la luz del sol de la tarde.

El Ayuntamiento de Albal tiene previsto llevar su presupuesto municipal de 2026 al pleno ordinario del próximo jueves 28 de mayo para su aprobación definitiva, según confirman fuentes municipales.

La presentación y tramitación de las cuentas se realizará este mes y el documento ya cuenta con los apoyos necesarios para salir adelante, aunque por el momento no pueden concretar la cifra global. Esta previsión ya formaba parte del calendario marcado para este ejercicio y no responde a las preguntas formuladas por la oposición en las últimas sesiones.

La fecha prevista para presentar y aprobar el presupuesto de 2026 era el pleno de mayo, preguntase o no Compromís por ello.

En el pleno ordinario de abril, el portavoz de Compromís volvió a interpelar a la concejala de Hacienda sobre el estado de las cuentas municipales, incidiendo en que desde noviembre se le venía trasladando que el presupuesto estaría listo “el mes siguiente”. En las últimas semanas, el portavoz de Compromís ha denunciado lo que considera un “bloqueo institucional y parálisis absoluta” por la ausencia de un borrador presupuestario cuando el año ya ha superado su quinto mes.
El edil de Compromís ha cuestionado la capacidad de gestión del alcalde y ha apuntado a supuestas discrepancias entre los socios del gobierno local como causa del retraso. Sin embargo, el ejecutivo municipal —formado por el Partido Popular, Avant Albal-Decidix y Vox— ha evitado entrar en el debate político y se limita a reiterar que el calendario de aprobación se mantiene, por lo que las cuentas se elevarán al pleno ordinario de mayo con todos los apoyos garantizados.
A día de hoy, el consistorio continúa funcionando con las cuentas prorrogadas del año 2025, una situación que se prolonga durante cinco meses del presente ejercicio y que ha centrado buena parte del debate político en el municipio. Ese presupuesto fue aprobado en un pleno extraordinario celebrado en mayo del año pasado, con nueve votos a favor del equipo de gobierno y siete en contra de la oposición. Las cuentas de 2025 ascendieron a 13.392.460,47 euros, lo que supuso un incremento superior al 7% respecto al ejercicio anterior.
Tal y como defendió entonces la edil de Hacienda, aquel documento llegó condicionado por la necesidad de adaptar la planificación municipal tras la DANA del 29 de octubre y por la prioridad de garantizar “la prestación de servicios públicos y sociales de calidad”. Entre las actuaciones previstas se contemplaban trabajos en el parque de Fontilles, el parque de La Florida, el acceso a la estación de Cercanías, la reconstrucción del Juzgado de Paz, la OMIC y la Casa de la Cultura, así como la rehabilitación de vías públicas y zonas verdes.
A ello se sumaron medidas fiscales para aliviar la carga económica de vecinos y empresas afectadas, con reducciones del 1% en el IBI, bonificaciones en la tasa de basuras y en el impuesto de construcciones. También figuraba la devolución progresiva del Impuesto sobre Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana, que superó los 552.000 euros en más de 1.500 expedientes. Son esas cuentas, concebidas en un contexto excepcional y aprobadas también con retraso, las que ahora continúan en vigor mientras se ultima el documento de 2026.
La situación de Albal no es aislada en la comarca de l'Horta Sud, una de las más castigadas por la riada del 29 de octubre de 2024. Varios consistorios continúan todavía con sus presupuestos prorrogados o en fase de negociación. Es el caso, por ejemplo, del Ayuntamiento de Torrent, mientras que otros municipios afectados por la DANA, como Paiporta o Benetússer, ya aprobaron sus cuentas para 2026 con incrementos significativos respecto a ejercicios anteriores para atender las consecuencias derivadas de la riada.
De hecho, durante 2025, muchos ayuntamientos de la 'zona cero' se vieron obligados a aprobar modificaciones de crédito para hacer frente a otras necesidades que no estaban previstas en un inicio. Por tanto, el contexto post-DANA ha marcado la gestión económica de la mayoría de los municipios en la comarca.