Los hechos ocurrieron el pasado 20 de abril, alrededor de las 18:30 horas, cuando agentes de la Guardia Civil detectaron un camión que circulaba de forma oblicua por la autovía, ocupando el carril derecho y parte del izquierdo. Esta situación generaba retenciones y obligaba a los demás conductores a realizar maniobras evasivas.
La rápida intervención de los agentes permitió detener el vehículo de inmediato y apartarlo de la circulación para evitar un posible siniestro vial de graves consecuencias. El camión, que transportaba naranjas, fue trasladado a una estación de ITV para una inspección extraordinaria.
Durante la inspección, se detectaron un total de 26 deficiencias técnicas, de las cuales tres fueron catalogadas como “muy graves” y 23 como “graves”. Entre los defectos más destacados, se encontró el eje roto, una avería que comprometía de forma crítica la estabilidad del vehículo. La inspección resultó desfavorable, por lo que el camión quedó inmovilizado hasta que se corrijan todas las deficiencias.
El conductor, un hombre de 64 años, fue denunciado por conducción temeraria y por diversas infracciones al Reglamento General de Vehículos.




