Valencia conmemora el Día del Ajedrez y reivindica su origen

Más de 400 niños participan en la jornada que combinó competición, análisis histórico y debate sobre el futuro del juego ciencia.

Imagen genérica de un tablero de ajedrez con piezas frente a la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.
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Imagen genérica de un tablero de ajedrez con piezas frente a la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.

La primera celebración del Día del Ajedrez en la Comunitat Valenciana reunió ayer a más de 400 niños en el Complejo Deportivo Cultural Petxina de València, reivindicando el origen valenciano del juego.

La jornada combinó la competición de los más jóvenes con el debate experto sobre la evolución y el futuro de la disciplina, contando con la participación del gran maestro Miguel Illescas. El encuentro sirvió para subrayar los orígenes valencianos del ajedrez moderno.
La competición arrancó con la ronda final de las Escuelas Municipales de Ajedrez, donde participantes de las categorías sub-8 y sub-12 disputaron diferentes torneos en un ambiente lúdico y festivo. Todos los menores recibieron trofeos como reconocimiento a su participación.
El acto central se centró en el análisis histórico y técnico del juego ciencia. La directora gerente de la Fundación Deportiva Municipal de València, María Ángeles Vidal, introdujo el coloquio posterior, subrayando los hitos principales del 550 aniversario del nacimiento del ajedrez moderno. Calificó de privilegio la oportunidad de conmemorar esta efeméride con Miguel Illescas, ocho veces campeón de España y director de la revista Peón de Rey.
El debate entre Miguel Illescas y José A. Garzón, especialista en historia del ajedrez, comenzó con la proyección del documental «Valencia, Cuna del Ajedrez Moderno». Se homenajeó la memoria de Thomas Thomsen, investigador y coleccionista recientemente fallecido. Los ponentes analizaron cómo las reglas actuales se fijaron en València en 1475 a través del poema «Scachs d´amor» y se difundieron con el incunable de Francesch Vicent de 1495.
Se explicaron detalles técnicos de aquella revolución valenciana, como el movimiento moderno de la dama y el equilibrio estratégico del alfil. Garzón detalló propuestas descartadas pero históricamente valiosas, como posiciones con dos damas del mismo color o sistemas de trueque inicial.
Illescas analizó el auge global del ajedrez en la era digital y cómo la preparación tecnológica obliga a los jugadores de élite a memorizar líneas de juego avanzadas. Ante el posible agotamiento de combinaciones clásicas, se expusieron alternativas como el Total Chess o el DragonChess, promovido por Illescas, y el Ajedrez del Virrey, de Garzón.
La cita fue organizada por la Fundación Valencia Cuna del Ajedrez Moderno, con el apoyo de la Generalitat Valenciana, la Federación de Ajedrez de la Comunitat Valenciana y el Ayuntamiento de València.