La decisión se fundamenta en la necesidad de minimizar el impacto sonoro en el entorno, especialmente tras las quejas vecinales y las peticiones de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa) al juzgado para la aplicación de medidas correctoras.
La alcaldesa ha indicado que, si el juzgado autoriza y Cacsa presenta un proyecto de mejora acústica, los ingenieros municipales lo analizarán y supervisarán. El objetivo es claro: "para este verano deberíamos minimizar bastante la presencia de eventos musicales de alta contaminación acústica en la zona".
Respecto a la reapertura de la discoteca del Umbracle, el Ayuntamiento solicitará información actualizada a Cacsa. El departamento de licencias trabaja para asegurar que la reapertura se realice "en las mejores condiciones", teniendo en cuenta una sentencia de 2018 que daba la razón a los vecinos por molestias de ruido.
“"Es una obligación legal poner en marcha una ZAS en Ruzafa. Cuando los vecinos piensan que es poco y los hosteleros que es mucho, igual estamos en el término medio."
En otro orden de cosas, sobre la declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el barrio de Ruzafa, la alcaldesa ha afirmado que se encuentra en un "término medio", ya que los vecinos la consideran insuficiente y los hosteleros excesiva. Ha subrayado que la implementación de la ZAS es una "obligación legal" y que todo el equipo de gobierno comparte la responsabilidad de cumplir con las normativas vigentes.




