Tras la celebración del Corpus, con el paso de la procesión y la Custodia por la calle Caballers, la Plaza de la Virgen ha recuperado su habitual normalidad, marcada ahora por la acampada de docentes. La protesta, enmarcada dentro de la huelga educativa, entra en su quinta semana consecutiva. El pasado jueves, los profesores desplazaron las tiendas a un lateral de la plaza, hacia la zona de la fuente del Turia, para permitir los actos de la "Festa Grossa". Una vez finalizados estos, han vuelto a ocupar el centro de la céntrica plaza.
Durante el paso de la custodia, los docentes mantuvieron silencio, pero alzaron carteles con mensajes dirigidos a las autoridades presentes, entre ellas la vicepresidenta Susana Camarero, el conseller Vicente Martínez Mus, la alcaldesa Mª José Catalá y la presidenta de las Corts, Llanos Masó. También se registró una protesta en la puerta principal del Mercado Central.
La negociación entre la Conselleria de Educación y los sindicatos continúa este lunes a las 10 horas, con el objetivo de trabajar sobre el documento presentado el viernes. A partir de las 9.30 horas, los profesores se concentrarán frente al edificio de la avenida de Campanar. Además, a las siete de la mañana hay convocada una manifestación en el polígono industrial La Reva de Riba-roja de Túria.
El sindicato STEPV publicó el domingo un análisis de la oferta presentada por la Conselleria el pasado viernes, para que el profesorado pueda evaluar si los avances conseguidos entre el documento del 14 de mayo y el del 5 de junio "son suficientes". El sindicato recordó, con ironía, que la negociación del viernes fue retransmitida en directo, permitiendo "ver las técnicas de negociación de la conselleria". STEPV señala que Educación propuso no firmar un acuerdo global si eso facilitaba acuerdos parciales, y que el profesorado deberá pronunciarse sobre los apartados concretos y la continuación de las movilizaciones.
A última hora de la tarde, CCOO y UGT se sumaron a las críticas de STEPV, acusando a Educación de "transformar de manera premeditada la mesa de negociación del 5 de junio en una operación de propaganda política". Señalaron que sus representantes advirtieron "desde el primer momento que por parte de la conselleria se estaba proponiendo una trampa" en la que no querían participar.




