La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a este documento histórico, que servirá de guía para la incorporación y utilización de esta tecnología con el objetivo de mejorar los servicios que la administración pública ofrece a la ciudadanía. El compromiso municipal es que la IA optimice los recursos públicos.
Según ha explicado la concejala de Innovación, Tecnología, Agenda Digital y Captación de Inversiones, Paula Llobet, “la inteligencia artificial no es una herramienta más; es un cambio de modelo que exige liderazgo, gobernanza y visión de futuro”.
El primer principio del decálogo subraya una “IA centrada en las personas, desarrollada y utilizada conforme al marco europeo, con pleno respeto a los derechos fundamentales, la dignidad humana y los valores democráticos”. El acuerdo también destaca la decisión de abordar la IA como un cambio organizativo, con liderazgo institucional, y no como una simple adquisición tecnológica.
El texto aprobado garantiza la supervisión humana de las decisiones, la transparencia de los sistemas utilizados y una evaluación continua de sus resultados y efectos. Además, el Ayuntamiento se compromete a ofrecer formación gratuita a la ciudadanía, con especial atención a los colectivos con riesgo de exclusión digital, para asegurar que la transformación no deje a nadie atrás.
El decálogo también refleja la voluntad de contar con la participación activa del personal municipal, asumiendo su formación y diálogo permanente. Asimismo, muestra un “apoyo activo al tejido económico de la ciudad” y defiende el papel de València como agregadora de datos.
Por último, se prevé la colaboración con universidades, centros de investigación e infraestructuras europeas, así como la protección reforzada de los derechos frente a usos ilícitos y la vocación de València como referente europeo en IA aplicada. Esta iniciativa consolida una estrategia ya en marcha, que incluye la creación del Comité de Ética y Gobernanza de la IA (CEGIA) y la Oficina Técnica de IA y Datos.




