El proyecto Autèntik nace de la visión de un joven que, tras estudiar Ciencia de Datos y profundizar en la filosofía, ha decidido actuar ante la transformación de las ciudades. Su preocupación por la pérdida de identidad de los barrios y la uniformidad comercial le ha llevado a crear esta plataforma.
El emprendedor, que ha vivido siempre en el centro de València, observa cómo la ciudad cambia y los negocios tradicionales desaparecen. Propone alternativas como la venta de cocas valencianas en lugar de pizza 'al taglio', destacando el valor de los productos de proximidad y la gastronomía autóctona. Argumenta que el putxero es superior al ramen, no para criticar este último, sino para subrayar la riqueza de la cocina valenciana.
“"No lo sé. Yo cambio muy rápido y no tengo una vocación clara. Todo es política y, en realidad, Autèntik también lo es."
Autèntik se concibe como un "apartamento asociativo" que busca conectar con la gente y hacer llegar propuestas que antes no tenían eco. El objetivo es construir un ecosistema de servicios que tengan arraigo e identidad, yendo más allá del simple intercambio económico para crear una València y un País Valencià mejores.
El proyecto también aborda la responsabilidad individual de los ciudadanos a la hora de elegir dónde comprar, animando a consumir en el comercio local en lugar de grandes franquicias. El emprendedor reconoce que es una utopía, pero cree firmemente que hay herramientas para hacerla funcionar, como la creación de una marca de calidad para los productos valencianos y la búsqueda de relevo para los negocios que quieren cerrar.
A pesar de su juventud, el impulsor de Autèntik ya ha tenido experiencias laborales previas, incluyendo un proyecto para analizar chats de WhatsApp y su participación en una empresa de análisis de datos para el sector turístico y editorial. Su iniciativa actual busca un modelo sostenible que, además de generar ingresos, tenga un impacto positivo en la comunidad.




