Enguix, reprobada en la Diputación de Valencia, complica los presupuestos

La vicepresidenta Natàlia Enguix es reprobada por el pleno con el apoyo de PSPV y Compromís y la abstención de Vox, dificultando las negociaciones presupuestarias.

Imagen genérica de un edificio institucional con arquitectura mediterránea.
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Imagen genérica de un edificio institucional con arquitectura mediterránea.

La Diputación de Valencia atraviesa un momento de tensión política tras la reprobación de la vicepresidenta Natàlia Enguix, socia del PP y referente de Ens Uneix, con el apoyo de PSPV y Compromís y la abstención de Vox.

El pleno de la Diputación de Valencia aprobó este martes la reprobación de la vicepresidenta Natàlia Enguix, de Ens Uneix y socia del PP en la corporación provincial. La votación contó con los votos a favor de PSPV y Compromís, mientras que Vox se abstuvo.
Esta acción se deriva de la decisión de Enguix, desde el área de Cooperación Municipal que lidera, de bloquear la tramitación del plan de municipios mayores de 50.000 habitantes. Este plan preveía destinar fondos de 10 millones de euros a municipios, en su mayoría gobernados por los socialistas valencianos, unas ayudas que ya estaban presupuestadas y listas para ser concedidas.
El rechazo de Ens Uneix a estas ayudas se enmarca en la tensa relación entre el partido de la Vall d'Albaida y el PSPV, formación a la que perteneció el líder de Ens Uneix, Jorge Rodríguez, alcalde de Ontinyent. La tensión se mantiene desde que Rodríguez fue apartado del PSPV y decidió apoyar al PP para la formación de gobierno en la Diputación.
Esta mala relación ha vuelto a aflorar, poniendo en una situación comprometida al presidente de la institución, Vicente Mompó (PP), quien necesitaba el apoyo o la abstención del PSPV para aprobar los presupuestos de la corporación provincial. Las negociaciones se han visto torpedeadas por diversos factores, siendo el último este rechazo de Ens Uneix a conceder unas ayudas consideradas clave por el PSPV, liderado en la Diputación por Carlos Fernández Bielsa, para iniciar la negociación de las cuentas.
Los problemas para Mompó no terminan aquí. La abstención de Vox este martes sugiere una menor complacencia con el PP. Tras más de tres años aceptando a Ens Uneix como socio preferente, la reprobación de la aliada del presidente deja claro que ahora exigirán más a los populares y al partido de Jorge Rodríguez.

"El amor con amor se paga. Reconozca que tenemos razón: que la violencia no tiene género, que la Ley de Memoria Histórica es revanchista, que la Academia Valenciana de la Lengua es una entidad catalanista y que hay que aplicar políticas sociales basadas en la prioridad nacional. De lo contrario no vamos a mover ni un solo dedo por usted y nos mantendremos en la abstención."

Sergio Herrero · Portavoz de Vox
El portavoz de Vox, Sergio Herrero, advirtió que sin una respuesta satisfactoria por parte de Enguix a estas exigencias, su partido se mantendría en la abstención, lo que permitió la reprobación. Las exigencias de Vox de recortar en memoria histórica, igualdad o políticas lingüísticas chocan directamente con la posición de Ens Uneix, creando un escenario complejo para la aprobación de los presupuestos antes del verano, un objetivo que Mompó deseaba.
Esta situación deja al presidente de la Diputación y líder provincial del PP en una posición menos favorable. Hace unas semanas, parecía que podía encarrilar las cuentas antes que el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, con quien existe cierta competitividad por ser referente del PPCV. Ahora, Pérez Llorca avanza firmemente hacia la aprobación presupuestaria gracias a su pacto con Vox, mientras Mompó debe sortear obstáculos cada vez más difíciles para aprobar nuevas cuentas en la corporación provincial.