En plena época de nidificación y cría, las golondrinas, aves protegidas y en peligro de extinción, regresan cada año al mismo nido. Su retirada o destrucción puede suponer sanciones económicas muy elevadas, que pueden alcanzar los 200.000 euros.
En el núcleo urbano de València, como en la avenida de Ausiàs March, colonias de golondrinas anidan desde hace más de veinte años en la misma finca. A pesar de las molestias que pueden ocasionar, como la suciedad, tienen un papel clave en el control de plagas como los mosquitos.
“"Es una especie filopátrica, es decir, que año tras año vuelve al mismo nido. Si tenemos la suerte de tener este insecticida natural, no lo tendremos un año, sino muchos."
SEO/BirdLife recuerda que la golondrina es una especie fiel al lugar de cría. La delegada en la Comunitat Valenciana ha explicado que, si se retira un nido, se está cometiendo una ilegalidad. Para una convivencia más fácil, se recomienda poner una bandeja debajo del nido y retirarla una vez terminada la temporada.
Las golondrinas permanecerán aquí hasta el mes de julio, cuando regresarán a África. Durante todo este período, e incluso una vez se han ido, los nidos continúan protegidos. En caso de reformas en edificios, es necesario informar a la Conselleria para determinar cómo y cuándo se pueden retirar los nidos. Un nuevo factor de presión para estas aves es la presencia de cotorras, una especie invasora que actúa como depredador.




