Dirigida por Ernesto Caballero y protagonizada por Ana Ruiz y Alex Gadea, el espectáculo transporta al público a la España de los años cincuenta. La trama sigue a Chelito y Federico, dos artistas que se adentran en el mundo del espectáculo, descubriendo que el triunfo puede conllevar pérdidas y sueños rotos.
La obra, ambientada en la posguerra, recupera la música de la época a través del personaje de Chelito Gallardo, una artista de aquel momento. Ofrece una visión cercana de la vida de los artistas itinerantes que recorrían pueblos y ciudades para ganarse la vida en los escenarios.
“"La obra nace de la necesidad de recordar cómo vivían los cómicos hace más de setenta años y de rendir homenaje a quienes mantuvieron vivo el teatro incluso en los momentos más difíciles."
El texto destaca la figura de aquellos artistas que llevaban teatro, música y esperanza a lugares rurales marcados por la necesidad y la incertidumbre. La propuesta aborda temas universales como la emigración forzada, el amor, la ambición, la pérdida, el éxito y el fracaso, partiendo de la premisa de que el éxito no siempre es un buen compañero de viaje.
Ernesto Caballero, una figura clave del teatro español contemporáneo, subraya el valor emocional del proyecto, que conecta la memoria íntima con la historia colectiva de un país en reconstrucción. La obra muestra a sus protagonistas no como héroes, sino como artistas vulnerables y perseverantes.




