Esta campaña se enmarca dentro del Plan Vector de Seguridad Vial, la estrategia municipal que tiene como finalidad reducir a la mitad los accidentes de tráfico en el municipio antes del año 2030. Los agentes han incrementado la presencia en las vías principales y en las zonas de ocio desde el pasado mes de marzo.
Los controles se realizan de manera diaria, pero se intensifican especialmente de jueves a domingo. Estas franjas horarias coinciden con un mayor volumen de desplazamientos vinculados al ocio nocturno y al tardeo, momentos en los que el riesgo de conducir bajo los efectos de sustancias prohibidas es más elevado.
Según fuentes policiales, la vigilancia no se limita a las zonas de ocio, sino que también se extiende a los accesos a Valencia y a aquellos puntos que presentan un historial de alta siniestralidad. El objetivo es actuar de forma preventiva para evitar que los conductores pongan en peligro su vida y la del resto de usuarios de la vía, tales como peatones y ciclistas.
La presencia de alcohol y drogas al volante provoca una disminución de los reflejos y una alteración del juicio, factores que incrementan la gravedad de los siniestros. Con esta estrategia, el consistorio busca concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de la seguridad vial para lograr una movilidad más segura en todo el término municipal.




