El artista francés regresa a una ciudad que, según recuerda, ya visitó hace mucho tiempo y de la que destaca su energía singular, describiéndola como un «núcleo atómico». El concierto forma parte del ciclo FAR y llega en un momento simbólico para su carrera.
“"València todavía mantiene hoy ese vínculo especial con la música electrónica. Estoy deseando que llegue ese momento en julio y estoy muy feliz de compartir un proyecto muy especial para mí."
El espectáculo, concebido como una experiencia inmersiva, incluirá piezas de su catálogo completamente revisadas y una puesta en escena creada con inteligencia artificial. Jarre describe este uso de la IA como «muy poético y orgánico, muy latino», y espera que el público lo disfrute tanto como él.
El músico subraya que la tecnología es un catalizador de la creatividad y que la IA, para él, significa «Imaginación Aumentada». Considera que la tecnología es neutral y que su uso depende de la persona que está detrás, comparándola con la invención del violín o la electricidad que permitieron la aparición de grandes artistas.
Jarre, que osciló entre la pintura y la música en su juventud, siempre ha estado vinculado a las artes visuales y la tecnología. Para él, la música es el centro de todo, y luego compone la «pista visual» para potenciar la experiencia, buscando crear una banda sonora que el público pueda construir en su propia mente.




