Haydn noquea a Elgar en el Palau de la Música con McCreesh

La interpretación de la Sinfonía “Militar” de Haydn por la Orquestra de València, dirigida por Paul McCreesh, destacó sobre la Segunda Sinfonía de Elgar.

Imagen genérica de un director de orquesta con la batuta en un concierto.
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Imagen genérica de un director de orquesta con la batuta en un concierto.

La Orquestra de València, dirigida por Paul McCreesh, presentó un programa desigual en el Palau de la Música el viernes, 8 de mayo de 2026, donde la vitalidad de Haydn eclipsó la grandilocuencia de Elgar.

El concierto, que atrajo a alrededor de 1.200 espectadores, puso en contraste la luminosa Sinfonía “Militar” de Haydn con la Segunda Sinfonía de Edward Elgar. La crítica señaló que la primera mostró una vitalidad y frescura que la segunda no logró, a pesar de su presencia en programaciones internacionales.
Paul McCreesh, director invitado principal de la Orquestra de València y reconocido por su experiencia con instrumentos de época, dirigió con éxito la pieza de Haydn. Sin embargo, la interpretación de la obra de Elgar cayó en lugares comunes, sin la imaginación y expresión que caracterizan el genio musical.

Frente a este Elgar rutinariamente reanimado, embadurnado de todos los tópicos habidos y por haber, tan plúmbeo como cuando fue programado por la misma orquesta y Yaron Traub en noviembre de 2017, la música de Haydn, fresca y diamantina, cargada de humor, ironía y parodia, ensimismada en su naturaleza clasicista, se torna el mejor bálsamo. Un instante de la Sinfonía Militar vale más que las interminables elucubraciones elgarianas. Genio contra rutina. Imaginación frente a oficio.

La Sinfonía “Militar” de Haydn fue interpretada con una calidad instrumental notable, destacando la cuerda sedosa y empastada, la chispa y la brillantez. Las trompetas y la “percusión turca” en el Allegretto recibieron elogios, consolidando la victoria del clasicismo sobre los aires victorianos en esta velada musical.