El IVAM estrena espacio permanente y se queda pequeño

El museo valenciano inaugura diez salas con medio millar de obras, pero su creciente colección evidencia la necesidad de una ampliación.

Imagen genérica de una sala de exposiciones de arte moderno con diversas obras expuestas.
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Imagen genérica de una sala de exposiciones de arte moderno con diversas obras expuestas.

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) ha abierto diez nuevas salas dedicadas a su colección permanente, un espacio de 1.500 metros cuadrados que alberga medio millar de obras de 266 artistas.

El IVAM ha ejecutado una importante apertura en su recorrido expositivo con la inauguración de su espacio de colección permanente. Este proyecto, que abarca medio millar de obras, 266 artistas y diez salas repartidas en 1.500 metros cuadrados, impresiona por su dimensión y contenido.
Obras de figuras como Josep Renau, Joan Miró, Henri Matisse o Carmen Calvo protagonizan esta ambiciosa apuesta, que permitirá a los visitantes bucear por las joyas de la gran colección de arte moderno y contemporáneo de la Comunitat Valenciana, considerada una de las más destacadas del Estado español.
El éxito de la inauguración pone de relieve una realidad: el IVAM se queda pequeño. La colección ha crecido notablemente desde su apertura en 1989, pasando de unas 1.600 obras a las más de 12.300 que componen hoy sus fondos propios, además de 2.500 piezas en depósito. El programa de actividades también se ha ampliado, haciendo del espacio un lugar donde la contemplación es solo el principio de la experiencia.
La cuestión del tamaño del IVAM no es nueva. En sus orígenes, contó con el Centre del Carme como sede. Más tarde, una propuesta de ampliación del equipo de arquitectos japoneses SANAA quedó en nada, y una renovación del patio trasero, que pretendía ser un jardín de esculturas, ha resultado un fracaso.
La idea de ensanchar el IVAM ha continuado con planes como el contacto con Bombas Gens, una sede en Alcoy cerrada desde hace años, o el proyecto de subsede en uno de los muelles del Parc Central, descartado por la Generalitat. Ahora, el Ayuntamiento de València transformará la nave en el futuro Espai Valdés.
En 2026, el museo aspira a ser un referente, como subrayó la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, durante la presentación de las nuevas salas. Sin embargo, no podrá avanzar más sin una ampliación necesaria.
Con la creación de las nuevas salas de colección permanente y los espacios dedicados a Julio González y Pinazo, el museo gana discurso y cumple su cometido de difundir su rica colección. No obstante, le falta espacio físico para ser el gran referente que se promete, pero por el que no se acaba apostando.