Esta situación contraviene el protocolo interno de la institución académica, el cual establece claramente que no se aceptarán cuerpos infectocontagiosos. El protocolo indica la realización inmediata de pruebas serológicas para detectar enfermedades como Hepatitis B, Hepatitis C, COVID-19 y VIH, y que en caso de positivo, el cuerpo debe ser retirado inmediatamente.
Sin embargo, la documentación apunta a que se utilizaron al menos tres cuerpos con enfermedades contagiosas. Uno de ellos, con fecha de fallecimiento en 2022, presentaba Hepatitis C. Otro, de 2024, falleció por COVID-19, y un tercero, de 2023, tenía gripe A entre las causas de su defunción.
Este caso se suma a una polémica anterior en la que la Universidad Cardenal Herrera-CEU de València fue sancionada con una multa de 15.000 euros por la Conselleria de Sanidad. La sanción se debió al embalsamamiento de más de 650 cadáveres durante años con personal no cualificado.
A pesar de que los hechos fueron calificados como “muy graves”, con sanciones que podían oscilar entre 15.025,31 y 601.012,10 euros, la multa final impuesta fue la mínima posible. La resolución consideró atenuantes como el desconocimiento normativo por parte de la entidad y la falta de intencionalidad en el incumplimiento.




