Defensa del Botànic: un instrumento clave para las próximas elecciones

Un exconseller valenciano subraya la importancia de reivindicar el legado del gobierno del Botànic ante el silencio actual.

Imagen genérica de un micrófono en un atril, simbolizando el debate político.
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Imagen genérica de un micrófono en un atril, simbolizando el debate político.

Un exconseller de la Generalitat Valenciana defiende el legado del Botànic, el gobierno valenciano entre 2015 y 2019, como una herramienta esencial para afrontar las próximas elecciones y reivindicar su gestión.

La defensa del Botànic, el gobierno valenciano que estuvo en el poder entre 2015 y 2019, se presenta como un instrumento fundamental de cara a las próximas elecciones. Esta postura surge como respuesta a la percepción de un silencio injustificado sobre el legado de aquella experiencia política, incluso por parte de los partidos que la conformaron.
El artículo destaca que, a pesar de que las derechas no atacan abiertamente aquella etapa, la falta de reivindicación por parte de la izquierda podría ser perjudicial. La gestión del Botànic se considera más que aceptable, verificada por la aprobación anual de los presupuestos y la implementación de avances sociales en diversas áreas.
La gestión consistió principalmente en restaurar una administración que se encontraba devastada, con funcionarios desmotivados y ciudadanos desencantados. Se buscó revertir la destrucción de la radiotelevisión pública, la legislación urbanística y la cooperación internacional, que habían sido sustituidas por prácticas de clientelismo y nepotismo.
Los rasgos distintivos del Botànic fueron la firme apuesta por el acuerdo y la alianza de las izquierdas, forjada en una cultura compartida para acabar con la corrupción. Este gobierno plural expresó un diálogo permanente con la sociedad valenciana, priorizando a los más frágiles y buscando una gestión estructural y planificada, como la reversión de la privatización de la sanidad.
Además, la identidad valenciana fue reconsiderada, centrándose en la integridad como seña de identidad y extremando los mecanismos de prevención del mal gobierno. Se inauguraron nuevas políticas que permitieron al pueblo valenciano reencontrarse consigo mismo y con el futuro, con un deseo de cambiar la gobernanza de España en un sentido federalizante y de insistir en la europeidad de los valencianos.
No se trata de inventar un nuevo Botànic, sino de construir una victoria que sea, una vez más, dueña de su propia historia. Se hace un llamamiento a la dirigencia de los partidos de izquierda valencianos para establecer un relato sostenido en el tiempo que actualice aquel legado y coordine políticas y proyectos para ilusionar a la ciudadanía.