La presidenta de la FAAVV, María José Broseta, ha denunciado que el proyecto, que incluye 650 apartamentos turísticos con capacidad para 1.300 plazas, no se ajusta a lo prometido cuando se aprobó el cambio de ubicación del estadio y la edificabilidad de 40.000 metros cuadrados.
El Ayuntamiento de València ha concedido la licencia de obras a Atitlan para construir dos torres de terciario en una parcela adyacente al nuevo estadio. El proyecto incluye, además de los apartamentos turísticos, un hotel de cuatro estrellas con 245 habitaciones y un aparcamiento con 606 plazas.
Broseta ha manifestado que el proyecto se ve de manera "muy negativa", ya que considera que no se han cumplido los compromisos con el barrio de Benicalap. Ha destacado que las obras de estos edificios comenzarán antes que el pabellón deportivo previsto para el barrio, beneficiando a entidades privadas en detrimento del modelo turístico que, según la FAAVV, afecta negativamente a la ciudad.
La FAAVV también expresa preocupación por la movilidad, anticipando un "gran caos" para los vecinos debido a la insuficiencia del transporte público para absorber la demanda generada por los apartamentos y el hotel.
Por su parte, el portavoz de la asociación vecinal de Benicalap, Juan Antonio Caballero, ha criticado el giro del proyecto hacia los apartamentos turísticos, sugiriendo que el Ayuntamiento se está "doblegando" a las peticiones del Valencia CF para hacer la operación más rentable sin tener en cuenta al barrio.
Caballero también ha señalado la incertidumbre sobre la movilidad de los 70.000 espectadores que se espera que acudan al nuevo estadio, ya que las estaciones de metro y tranvía de la zona no están preparadas para tal afluencia. Además, temen que la falta de aparcamiento en los alrededores del recinto, que será de uso interno los días de partido, provoque que los coches se estacionen "de cualquier manera" por el barrio.




