El técnico de Cheste manifestó su frustración por no haber podido ofrecer una victoria a la afición valencianista, que animó al equipo durante todo el partido. Esta derrota, crucial para las aspiraciones europeas del club, vio cómo el Celta remontaba el marcador, a pesar del doblete de Guido Rodríguez, sus primeros goles con la camiseta blanquinegra.
“"Nadie puede no querer ganar partidos, y menos con el apoyo que hemos recibido por parte de la afición, empujando y animando al equipo. Es decepcionante para nosotros no haber respondido."
Corberán analizó el partido, señalando las dificultades en el aspecto ofensivo. Subrayó que al equipo le costó "entender el juego en ataque: superar su presión, darle continuidad a las jugadas y ser capaces de alargar los ataques", añadiendo que les faltó "claridad para empezar a jugar".
Con relación a la reacción de sus jugadores y los cambios realizados, el entrenador comentó que "Mestalla pedía más". Reconoció que, a pesar de la solidez defensiva en la primera parte, el equipo perdió el control del partido y se vio superado en los primeros quince minutos de la segunda mitad, momento en que el Celta logró la remontada.
“"No sirven de nada los dos goles, ya que queríamos ganar y al final con mucha bronca por el resultado."
Por su parte, Guido Rodríguez, autor de los dos goles del Valencia CF, expresó su frustración a pesar de su rendimiento individual. Destacó que "no sirven de nada los dos goles" porque el objetivo era la victoria. El argentino concluyó que el equipo debe "seguir aprendiendo, trabajando y seguir por el mismo camino porque ni antes éramos los mejores ni ahora los peores y tenemos que seguir unidos".




