Concha Ybarra regresa a València con 'Las estrellas callan, la luna sueña'

La Galería Luis Adelantado acoge la segunda exposición individual de la artista, centrada en la memoria, la materia y el imaginario íntimo.

Imagen genérica de una pintura abstracta con formas orgánicas y colores vivos.
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Imagen genérica de una pintura abstracta con formas orgánicas y colores vivos.

La Galería Luis Adelantado de València abre sus puertas el próximo 18 de junio a 'Las estrellas callan, la luna sueña', la segunda exposición individual de Concha Ybarra, que explora la memoria, la materia y la sensibilidad poética.

Tras su participación en una exposición colectiva del IVAM y una retrospectiva en Sevilla, Concha Ybarra presenta en València un proyecto que reúne líneas fundamentales de su trabajo: la memoria, la materia, el color, el gesto, lo doméstico y la construcción de un imaginario íntimo marcado por una profunda sensibilidad poética.
En 'Las estrellas callan, la luna sueña', la obra de Ybarra se sitúa en un territorio suspendido entre lo onírico y lo cotidiano. Sus pinturas y cerámicas, según señala Guillermo Amaya Brenes en el texto de la muestra, emergen con una factura orgánica y rítmica. El uso cromático y las formas, que oscilan entre lo abstracto y lo figurativo, generan un marcado ritmo lírico, presentando escenas que parecen surgir del umbral entre el sueño y la vigilia.
La práctica artística de Concha Ybarra, desarrollada durante más de dos décadas, se caracteriza por una relación intensa con los materiales y el tiempo del proceso creativo. Pintura, dibujo, cerámica, textil, papel, lino, arpillera, hilo y barro conforman un vocabulario propio donde lo cotidiano se convierte en soporte del pensamiento visual. Su obra se ancla en lo doméstico, lo artesanal y lo cercano, activando una poética de la ligereza donde cada forma, color o textura contiene una carga emocional latente.
El título de la exposición evoca una atmósfera de silencio y recogimiento, condensando parte del universo de Ybarra. En este espacio, lo simbólico aparece de forma sutil, como una señal o una memoria antigua. Estrellas, lunas y formas vegetales conviven en composiciones que recuerdan lo atávico y ritual, pero siempre desde una sensibilidad cercana, serena y contemporánea.
En esta nueva muestra, la artista continúa expandiendo la pintura hacia otros lenguajes. El hilo bordado, los apliques, los tejidos y las superficies blandas introducen una dimensión táctil conectada con el cuidado, la memoria familiar y los saberes manuales. Elementos como el hilo, el terciopelo, el encaje, las borlas o las cintas se integran en una investigación que une tradición e innovación desde una mirada contemporánea, como ya se podía apreciar en obras anteriores.
La reciente retrospectiva 'Una habitación propia' permitió interpretar su trayectoria como un recorrido atmosférico por los distintos lenguajes de la artista. 'Las estrellas callan, la luna sueña' puede entenderse como una nueva estancia en su universo, un espacio donde el sueño, la materia, la memoria y el deseo se encuentran en un lenguaje cada vez más libre y esencial.