Alboraya registra una caída histórica de la criminalidad del 34,9%

El municipio registra un descenso significativo en delitos convencionales y cibercriminalidad gracias a nuevas medidas y refuerzo policial.

Vista aérea genérica del municipio de Alboraya con zonas urbanas y huerta.
IA

Vista aérea genérica del municipio de Alboraya con zonas urbanas y huerta.

El municipio de Alboraya ha registrado una reducción histórica de la criminalidad del 34,9% durante el primer trimestre de 2026, según datos oficiales del Ministerio del Interior.

La criminalidad convencional ha experimentado un descenso del 34,9%, pasando de 427 a 278 infracciones. El total de infracciones penales se ha reducido un 31,5%, de 498 a 341. Los hurtos han bajado un 18,3% (de 93 a 76 casos), y los robos con violencia un 25%. La cibercriminalidad también ha disminuido un 11,3%, situándose en 63 casos. Los delitos contra la libertad sexual han caído un 60%, de 5 a 2 casos.
El alcalde de Alboraya, Miguel Chavarría, ha valorado positivamente estos resultados, destacando que las medidas adoptadas y la apuesta por dotar a la Policía Local de más medios están funcionando. La mejora se relaciona con el refuerzo integral del cuerpo policial, que ha incluido campañas de prevención comunitaria, charlas en centros educativos e información a personas mayores, especialmente vulnerables a estafas.
En el ámbito tecnológico, el consistorio ha implementado sistemas de videovigilancia de última generación y drones para el control de accesos al término municipal, utilizados en puntos estratégicos como la conexión con Valencia y las zonas de huerta. También se ha mejorado la vigilancia nocturna con nuevos sistemas de iluminación y cámaras térmicas, y se ha ampliado la flota de vehículos policiales.
Se han reorganizado los dispositivos de patrullaje para concentrar recursos en zonas con más incidencias históricas, como el barrio marítimo de La Patacona y la urbanización de Port Saplaya. La vigilancia se ha intensificado también en la zona de Vinival y los accesos a la huerta. La coordinación con la Guardia Civil, mediante juntas locales de seguridad, ha sido clave para optimizar recursos y combatir robos con fuerza.