Este evento, uno de los momentos más emblemáticos de la trilogía festera, simboliza la victoria cristiana y la toma de la villa. El capitán, de la filà Andaluces, ha recorrido las calles en una carroza inspirada en un patio andaluz, acompañado de su esposa e hijos.
En el momento central del desfile, el capitán ha recibido las llaves de la ciudad entre la emoción del público, en una escenificación que se repite año tras año como símbolo de la tradición. También ha tenido protagonismo el alférez cristiano del 2026, que ha desfilado acompañado de su familia.
La capitanía ha estado marcada por un boato que ha homenajeado la esencia contrabandista de los Andaluces, con elementos característicos como las borlas, convertidas en coreografías, abanicos y otros detalles propios de la filà. La música y las escuadras han completado una puesta en escena que ha combinado elegancia y carácter guerrero.
El desfile también ha evidenciado el aumento de la participación femenina en la fiesta. Por primera vez, la filà Tomasinas ha desfilado con doble escuadra, femenina y masculina, en una Entrada en la que la presencia de mujeres es cada vez más visible en diversas filaes.
“"Cuando acabas, dices que ha pasado muy rápido, pero en el momento del nerviosismo, la preparación, la música o el maquillaje lo vives intensamente."
La jornada ha comenzado de madrugada con la diana, marcada por la lluvia, y ha continuado con una Entrada que recrea la concentración de las tropas cristianas de Jaime I en defensa de Alcoy. La celebración ha contado con la presencia de representantes políticos, como el presidente de la Generalitat, que ha destacado el valor de las costumbres y las señas de identidad valencianas.




