Este modelo, desarrollado desde el área de Bienestar Animal, trabaja conjuntamente con las protectoras Huellas Callejeras y ADAA. Desde mayo de 2021, Huellas Callejeras ha atendido a cerca de 500 animales, realizando rescates en el casco urbano, áreas industriales y el entorno de la localidad.
El fomento de las adopciones responsables continúa creciendo, superando el medio centenar entre el 2025 y principios del 2026. Esto demuestra la sensibilidad de la ciudadanía y el éxito de los protocolos de difusión y acogida implementados.
“"Nuestro objetivo es que cada paso que demos responda al cariño y la responsabilidad que los vecinos y vecinas sienten hacia los animales; queremos una gestión con alma, que esté a la altura de esa creciente sensibilidad social."
L'Alcora fue el primer municipio de la provincia y uno de los primeros en la Comunitat Valenciana en adjudicar este servicio a una protectora. Esto fue posible gracias a un trabajo exhaustivo en la elaboración de pliegos de condiciones pioneros, asegurando un modelo basado en la sensibilidad, la profesionalidad y el respeto absoluto a la vida animal, garantizando el sacrificio cero y la máxima protección.
A finales del 2025, se formalizó el nuevo contrato del servicio, asumido nuevamente por Huellas Callejeras. La labor abarca todo el proceso, desde la recogida de animales abandonados hasta su adopción responsable, con atención las 24 horas del día, los 365 días del año, y tiempos de respuesta inferiores a los 90 minutos.
El modelo incorpora protocolos técnicos que refuerzan la calidad de la atención, como la trazabilidad individual de cada animal mediante ficha electrónica, que permite un seguimiento completo y el control permanente del servicio por parte del Ayuntamiento. Además, incluye la difusión de los animales en un plazo máximo de 48 horas, atención veterinaria inmediata y el uso de casas de acogida para una mejor adaptación.
Este compromiso global se completa con la esterilización obligatoria para prevenir el abandono y un proceso de adopción responsable que incluye entrevistas y seguimiento posterior. Todo ello bajo el principio irrenunciable de sacrificio cero y una apuesta decidida por la sensibilización ciudadana, mediante campañas y actividades educativas que fomentan la tenencia responsable y el respeto animal.




