Este estudio, impulsado por la Cátedra 'L'Alcora de Investigación Musical y Calidad de Vida', ha sido presentado en la '4th International Conference on Current Trends on Science Technology Education and Exhibition (SCITEED 2026)', celebrada en Muğla, Turquía, en el mes de abril.
La investigación aborda la creciente preocupación por los efectos del acoso escolar y los entornos tóxicos en la salud mental de estudiantes y docentes. Para ello, se ha utilizado una metodología cualitativa con cuestionarios en línea dirigidos a 36 estudiantes del grado en Magisterio de Educación Primaria, quienes ya cuentan con experiencia práctica en centros educativos.
Los resultados muestran que, aunque solo el 47% de los futuros docentes otorga una gran importancia a la educación musical, más del 70% reconoce los beneficios de la música para la salud mental, y un 60% valora su influencia en la prevención del acoso escolar. Sin embargo, el estudio también evidencia una limitada diversidad y conocimiento musical entre los participantes, con predominio de géneros como el pop y el reggaeton.
“"La música puede ser una herramienta eficaz para combatir y mejorar la salud mental afectada por ambientes escolares adversos."
Este trabajo subraya la necesidad de reforzar la formación musical práctica en los futuros maestros para potenciar el uso de la música como recurso pedagógico y terapéutico en el aula. Además, destaca la importancia de la implicación familiar en el proceso educativo y la relevancia de incorporar música popular y folclórica para la transmisión cultural y el desarrollo integral del alumnado.
Ante el alarmante dato de la Organización Mundial de la Salud, que indica que uno de cada siete jóvenes entre 10 y 19 años presenta trastornos mentales, el estudio refuerza la urgencia de estrategias innovadoras que integren la música en la educación como un medio para mejorar el bienestar emocional y social de las nuevas generaciones.




