La jornada ha estado marcada por piquetes informativos y manifestaciones en ciudades como Alicante, Elche, València y Castelló de la Plana. Esta protesta afecta a los centros públicos desde Infantil hasta Bachillerato, implicando a unos 78.000 docentes y más de 800.000 alumnos en toda la Comunitat Valenciana.
Según los datos de la Conselleria de Educación, el seguimiento de la huelga ha alcanzado el 47,01% hasta las 13.00 horas, casi duplicando la estimación inicial de la mañana. Por provincias, Valencia registra el mayor respaldo con un 49,1%, seguida de Alicante con un 46,15% y Castellón con un 42,6%.
“"La movilización es necesaria cuando una administración no escucha ni negocia soluciones reales, ni para los centros, ni para el alumnado, ni para el docente."
Los sindicatos convocantes, entre los que se encuentran STEPV, CCOO, UGT y CSIF, con el apoyo de ANPE, defienden que el paro está teniendo un seguimiento “masivo” y hablan de una movilización “histórica e inédita” en la enseñanza pública valenciana. Reclaman a la Conselleria una negociación “real y efectiva”.
La huelga llega tras meses de negociación sin acuerdo. Las demandas sindicales se centran en seis puntos clave: la recuperación del poder adquisitivo, la mejora de las infraestructuras educativas, la reducción de ratios, menos burocracia, la recuperación de las plantillas recortadas y la derogación de la ley de libertad educativa.
La Conselleria propuso la semana pasada una subida progresiva de 75 euros brutos mensuales hasta 2029, con incrementos aproximados de 25 euros al año. Los sindicatos consideran esta propuesta insuficiente y critican la falta de respuesta al resto de reivindicaciones.
Uno de los puntos de mayor fricción son los servicios mínimos fijados por la Conselleria, especialmente en relación con el profesorado vinculado a las pruebas de acceso a la universidad. Los sindicatos han recurrido la resolución ante el Tribunal Superior de Justicia, considerando que son abusivos y generan incertidumbre entre el profesorado.
“"La situación es compleja y mantengo los canales de diálogo con la intención de llegar a acuerdos."
La Conselleria ha defendido la necesidad de garantizar la atención al alumnado y ha apelado a la responsabilidad del profesorado. Los sindicatos, por su parte, insisten en que la situación en muchos centros es límite y reclaman una propuesta global que aborde todas las demandas planteadas.




