Las pruebas diagnósticas han confirmado que Calavera sufre una rotura fibrilar en el cuádriceps, lo que requerirá entre tres y cuatro semanas para su recuperación. Esta lesión le impide volver a jugar antes de la finalización del campeonato, prevista para el 23 de mayo.
El jugador, cedido por el Tenerife, ha sido una pieza clave para el técnico Beto Company desde su llegada en el mercado de enero. Ha participado en 14 partidos, doce de ellos como titular, y ha convencido al entrenador, quien desea seguir contando con él la próxima campaña.
Aunque su contrato de cesión finaliza y debería regresar a la isla, el ascenso del Tenerife a Primera Federación podría facilitar su continuidad en el club alicantino. La dirección deportiva del Hércules, donde se incluye el preparador valenciano, valora su perfil como centrocampista de posición.
El club desea que Calavera pueda prorrogar su vínculo con Alicante e iniciar la pretemporada como blanquiazul, ya que se considera un especialista fundamental para el modelo futbolístico de Beto Company. La intención es que su continuidad se concrete pronto, sin las largas negociaciones que se produjeron en el pasado.
Además de Calavera, el Hércules afrontará el próximo desplazamiento a Algeciras con varias bajas. A las lesiones de Soldevila, Sotillos, Javi Jiménez, Colomina y Toril, se suma la sanción de Ben Hamed. El central Nacho Monsalve también es duda por una contusión en el cuádriceps, aunque las pruebas no han sido concluyentes.




