Este proyecto, que busca democratizar la lectura, fue impulsado por un amante de la novela gráfica que decidió dar una segunda vida a libros rescatados. El establecimiento, que abre cada jueves, ha pasado de recibir una decena de visitantes semanales a formar largas colas de personas interesadas en la lectura.
Tras cinco años de trayectoria, la decisión de entrar en las redes sociales provocó un impacto exponencial. La gran afluencia de gente ha obligado a ampliar más del 50% la zona dedicada a los libros gratis, incluyendo enciclopedias, VHS y vinilos.
“"Nunca nos vamos a quedar sin libros porque detrás, en la trastienda, tenemos estanterías con un montón de cajas que vamos sacando cada semana. Y viene tanta gente a donar que son cajas sorpresa, pues ni siquiera yo sé lo que hay dentro."
El responsable del proyecto, que se costea los gastos de su propio salario, ha considerado ampliar el horario de apertura, que actualmente es de 17 a 19 horas los jueves. A pesar de la popularidad, los donativos no han sido suficientes para cubrir el alquiler del local, que ronda los 500 euros mensuales.
A pesar de una experiencia negativa previa en redes sociales, la visibilidad obtenida ha sido muy positiva, llegando a cientos de miles de personas. Sin embargo, el proyecto sigue recibiendo comentarios negativos, a los que el responsable responde que la hucha es para donativos voluntarios y que su motivación principal es el amor por los libros.
Actualmente, se plantea la posibilidad de mudarse a un local más grande, ya que el actual solo permite mostrar unos 20.000 ejemplares. En la trastienda, hay mucho material de calidad esperando ser donado a los alicantinos.




