Trabajadores del textil se manifiestan en Alicante contra el convenio estatal

UGT convoca una huelga en toda España para rechazar el preacuerdo del sector que afecta a grandes firmas como Inditex o Mango.

Imagen genérica de manifestación en Alicante.
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Imagen genérica de manifestación en Alicante.

Alrededor de un centenar de trabajadores del comercio textil y del calzado se han manifestado este sábado en la avenida Maisonnave de Alicante, convocados por UGT, contra el futuro convenio colectivo de grandes empresas de moda y calzado.

La protesta forma parte de una jornada de movilización en toda España que afecta a trabajadores de grandes firmas como Inditex, Mango, H&M, Tendam o Primark. UGT califica la huelga de “hecho histórico”, al ser la primera convocatoria de estas características en el sector a nivel nacional, y ha llamado a las plantillas a concentrarse ante tiendas y centros comerciales.
En Alicante, la movilización da continuidad a las protestas que el sindicato ya había impulsado hace un mes en la misma avenida de Maisonnave, cuando decenas de delegados sindicales y trabajadores de grandes cadenas de moda se concentraron para rechazar el preacuerdo del convenio estatal.
El sindicato sostiene que el nuevo convenio estatal puede afectar a más de 200.000 personas trabajadoras y denuncia que el preacuerdo alcanzado con la patronal “elimina derechos” consolidados en distintos territorios. En el caso de la Comunidad Valenciana, UGT advierte de que el texto supondría un retroceso respecto al convenio autonómico recientemente renovado hasta 2028.
En la provincia de Alicante, los convocantes denuncian que el preacuerdo implicaría la pérdida del incremento salarial vinculado a la antigüedad, el fin de la voluntariedad en el trabajo en domingos y festivos y la eliminación de los tres días adicionales de vacaciones asociados al trabajo en sábados por la tarde durante el periodo estival.
La organización sindical también señala que, en el conjunto de la Comunidad Valenciana, podrían verse afectados derechos como las horas médicas como permiso retribuido, las excedencias especiales, la reducción de jornada para el cuidado de menores hasta los 14 años o el complemento por incapacidad temporal, entre otros.
Uno de los principales puntos de rechazo es la creación de un complemento salarial ad personam para integrar las diferencias entre las condiciones actuales y las previstas en el nuevo convenio. UGT alerta de que estas cantidades podrían ser absorbidas o compensadas en el futuro, lo que, a su juicio, implicaría una pérdida de poder adquisitivo a medio plazo y una congelación salarial encubierta.
El sindicato también denuncia que la estructura pactada permite contratar nuevo personal con condiciones económicas inferiores a las de las personas con mayor antigüedad. Esta doble escala salarial, según UGT, podría incentivar la sustitución de trabajadores con mejores condiciones por nuevas incorporaciones con menor coste laboral, afectando a la estabilidad en el empleo y al principio de igualdad retributiva.
Otro de los aspectos cuestionados es la prevalencia del convenio estatal de Arte una vez finalicen los convenios provinciales y autonómicos. Para UGT, esta fórmula restringe la autonomía de la negociación colectiva territorial y puede impedir que se mantengan o mejoren derechos ya reconocidos en convenios de ámbito inferior.
La central sindical también rechaza la regulación de domingos y festivos de apertura comercial, al considerar que deja en manos de las empresas la organización del trabajo en esos días. UGT sostiene que en muchos territorios esta prestación es actualmente voluntaria y que el nuevo marco podría convertirla en obligatoria cuando la empresa alegue que no se garantiza la plantilla necesaria para abrir la tienda.
Por su parte, Arte defiende que el preacuerdo todavía está en negociación y que lo pactado promueve la “equidad y mejora real” de las condiciones laborales del sector. La presidenta de la patronal, Ana López-Casero, ha apelado al “diálogo responsable” y ha negado que el convenio suponga un recorte de derechos. El preacuerdo fue firmado el pasado 26 de marzo por Arte, CC OO y Fetico, con el rechazo de UGT y CIG.
UGT insiste en que su objetivo es que el convenio estatal funcione como un marco de mínimos y que prevalezcan la negociación territorial, autonómica y de empresa. En Alicante, la movilización ha servido para visibilizar el rechazo de una parte de las plantillas al rumbo de la negociación y reclamar que no se pierda “ni uno solo” de los derechos actuales.